Cosa poco
habitual ayer por la tarde quedamos los del grupo para jugar a algo y cenar
todos juntos. Pues aprovechando esta ocasión y con ganas de probar el juego que
Stephane me había dejado el otro día, sin apenas consultarlo decidí sacar el
Fresco. La preparación del juego lleva su rato, colocar las losetas centrales
del fresco, ordenar las cartas de retrato, colocar los encargos, separar los
cubitos de colores... pero bueno, con un poquito de ayuda no se tarda nada. Una
vez preparada la mesa nos sentamos a jugar Anna, Edu, Pol y yo (Porque no intentáis
adivinar quienes son en los cómics?), les empecé a explicar el juego,
determinar a que hora se levantan los pintores, que si tus ayudantes se
mosquean o se ponen contentos, como se pinta el fresco.. bla bla bla. Tras la
breve explicación ya estábamos dispuestos a ponernos a jugar, así de primeras
con lo bonito que queda el juego en la mesa pues estaban bastante predispuestos
a probarlo.
| Edu se lo pasaba en grande con sus ayudantes |







